Me dijo: “Hablas diferente, te expresas diferente…”
Le dije: “¿En qué sentido?
Contestó: “No sé, ya no te siento como antes…”
Terminé: “Bueno saberlo.”
Porque antes contenía mucho de mí sólo porque quería complacerte, quería que me quisieras, no importaba cómo ni las consecuencias… Por eso decidí terminar contigo, porque no podía más con esa máscara que me cargaba al estar junto a tí, aparte de todo el daño que me hacías.
Fue lo peor: dejar de hacer mis cosas por tí, dejar de ser yo… Me prometí que no volvería a pasar por lo mismo.
Es bueno que se note esa diferencia y que lo hayas percibido, porque volví a ser yo misma desde que me alejé de tí. Ahora que vuelves a buscarme, entérate que estoy bien, mucho mejor que antes, que soy yo sin ataduras…



